NUEVA YORK.- Unos 3.000 jóvenes "indignados" y miembros de sindicatos estadounidenses realizaron hoy en Washington su primera gran manifestación en la capital del país, desde el nacimiento del movimiento contra la injusticia social y el sistema financiero.
Quince gremios neoyorquinos se unieron a la protesta, mediante la cual quieren "mostrar la cara de los ciudadanos que fueron golpeados más duramente por la avaricia corporativa". El acto comenzó de un modo colorido y musical, cuando un grupo de abuelas subió a un escenario y cantó consignas opositoras a las distintas guerras en que está involucrado Estado Unidos.
Los manifestantes recibieron con aplausos al primer sindicato que llegó a la plaza, el de los trabajadores metalúrgicos de Wisconsin, cuyos miembros arribaron con remeras y banderas azules, el color que identifica el gremio y con globos colorados con forma de corazón.
No a las guerras
En medio de cánticos y el sonido de redoblantes, los "indignados" mostraban pancartas con distintos lemas, como "Dinero para la gente y no para las guerras", "Las personas no necesitan la codicia de la corporaciones", "Impuestos a los ricos" y "Esto es sólo el comienzo".
Su objetivo es que el gobierno del presidente, Barack Obama, y los legisladores escuchen sus reclamos para que los ricos y las grandes empresas perciban impuestos. Además, piden el regreso de las tropas y la reducción del gasto militar.
Entre los sindicatos que participaron de la manifestación, estuvieron los miembros de la Transport Workers Union (TWU), que agrupa a trabajadores de los servicios de ómnibus y subtes, y United Federation of Teachers, que representa a profesores de las escuelas públicas, así como de diferentes aerolíneas del país se encuentran entre las agrupaciones que lideran las concentraciones en el sur de Manhattan.
Desde la Casa Blanca, Obama dijo que los "indignados" reflejan el malestar general con el hecho de que aquellos responsables de la crisis económica intentan frustrar esfuerzos por eliminar prácticas financieras abusivas.
El 17 de septiembre un grupo de jóvenes instaló un campamento de protesta en Nueva York. Desde entonces, el movimiento Occupy Wall Street creció y se tornó cada vez más organizado. Hoy ofrece asistencia médica y legal y hasta publica su propio diario. (Télam-Especial)